18:09

LA LITURGIA


Por muchos días (por no decir meses) he pasado sin agregar nuevos comentarios a este blog, y de paso agradezco las múltiples visitas de los más lejanos países a estas notas, que quizas algunas veces con la sencillez y simplicidad de un pobre cristiano, tratan de ser más que un comentario un aporte a los católicos que buscamos formarnos en los conocimientos de la fe.
Re-inicio estas notas con algo que es fundamental en la vida del cristiano católico, la Liturgia, la celebración de la Liturgia es lo que nos diferencia de cualquier otra denominación cristiana, pero a la vez es algo tan poco conocido (por negligencia, por ignorancia de lo importante y radical que es para nuestra Iglesia, o por simple descuido).

¿QUÉ ES LA LITURGIA?




CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
1069 La palabra "Liturgia" significa originariamente "obra o quehacer público", "servicio de parte de y en favor del pueblo". En la tradición cristiana quiere significar que el Pueblo de Dios toma parte en "la obra de Dios" (cf. Jn 17,4). Por la liturgia, Cristo, nuestro Redentor y Sumo Sacerdote, continúa en su Iglesia, con ella y por ella, la obra de nuestra redención.
1070 La palabra "Liturgia" en el Nuevo Testamento es empleada para designar no solamente la celebración del culto divino (cf Hch 13,2; Lc 1,23), sino también el anuncio del Evangelio (cf. Rm 15,16; Flp 2,14-17. 30) y la caridad en acto (cf Rm 15,27; 2 Co 9,12; Flp 2,25). En todas estas situaciones se trata del servicio de Dios y de los hombres. En la celebración litúrgica, la Iglesia es servidora, a imagen de su Señor, el único "Liturgo" (cf Hb 8,2 y 6), del cual ella participa en su sacerdocio, es decir, en el culto, anuncio y servicio de la caridad.
SACROSANCTUM CONCILIUM
7. Para realizar una obra tan grande, Cristo está siempre presente en su Iglesia, sobre todo en la acción litúrgica. Está presente en el sacrificio de la Misa, sea en la persona del ministro, "ofreciéndose ahora por ministerio de los sacerdotes el mismo que entonces se ofreció en la cruz", sea sobre todo bajo las especies eucarísticas. Está presente con su fuerza en los Sacramentos, de modo que, cuando alguien bautiza, es Cristo quien bautiza. Está presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es El quien habla. Está presente, por último, cuando la Iglesia suplica y canta salmos, el mismo que prometió: "Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos" (Mt., 18,20).
Realmente, en esta obra tan grande por la que Dios es perfectamente glorificado y los hombres santificados, Cristo asocia siempre consigo a su amadísima Esposa la Iglesia, que invoca a su Señor y por El tributa culto al Padre Eterno.
Con razón, entonces, se considera la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la santificación del hombre, y así el Cuerpo Místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro.
En consecuencia, toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia.



A la luz de estos dos textos de los documentos de la Iglesia, podemos decir, que la Liturgia es la Acción de Cristo, sumo y eterno Sacerdote, por la cual le concede al pueblo de Dios, la salvación.
Conocer de Liturgia es tan necesario para el cristiano, pues por medio de la Liturgia Cristo nos está comunicando Salvación, y con la correcta participación en ella seremos capaces de alcanzar la vida eterna.
Esos son los factores: Conocer para comprender, comprender para vivir, y vivir para obtener la salvación. Sólo cuando tenemos la vivencia auténtica, plena y coherente de Liturgia, es cuando alcanzamos la salvación que Cristo nos promete, y nos reparte en cada acción litúrgica.
Conocido es por todos que la Misa es la máxima expresión de la acción de Cristo a favor de su pueblo, también el Oficio Divino, y la celebración de los sacramentos: “Lo que era visible en nuestro Salvador pasó a sus misterios” (Sn. León Magno, CIgC 1115).
[…]Liturgia, por cuyo medio "se ejerce la obra de nuestra Redención", sobre todo en el divino sacrificio de la Eucaristía, contribuye en sumo grado a que los fieles expresen en su vida, y manifiesten a los demás, el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia. Es característico de la Iglesia ser, a la vez, humana y divina, visible y dotada de elementos invisibles, entregada a la acción y dada a la contemplación, presente en el mundo y, sin embargo, peregrina; y todo esto de suerte que en ella lo humano esté ordenado y subordinado a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación y lo presente a la ciudad futura que buscamos. Por eso, al edificar día a día a los que están dentro para ser templo santo en el Señor y morada de Dios en el Espíritu, hasta llegar a la medida de la plenitud de la edad de Cristo, la Liturgia robustece también admirablemente sus fuerzas para predicar a Cristo y presenta así la Iglesia, a los que están fuera, como signo levantado en medio de las naciones, para que, bajo de él, se congreguen en la unidad los hijos de Dios que están dispersos, hasta que haya un solo rebaño y un solo pastor.(SC 2)


De la Liturgia emana la expresión, no individual, sino expresión comunitaria del Misterio Cristiano, y un misterio trinitario, una comunidad Divina que nos santifica en la acción de Dios Padre, Dios Hijo y Dios espíritu Santo, por eso la acción litúrgica debe ser una acción de toda la comunidad que celebra, sólo así – en comunidad – se tendrá la verdadera expresión de lo que se cree, será la plena manifestación del misterio de Dios, Trino y Uno, la expresión auténtica de la verdadera Iglesia.
Un apartado importante, la Iglesia como Humana y Divina, tiene muchas acciones, encontramos en la vida de nuestra comunidad, por ejemplo, que tenemos horas santas, rezos comunitarios del santo rosario, además de vez en cuando, realizamos la novena de uno de los santos de nuestra devoción, pero, ¿Son estas acciones litúrgicas?
La sagrada Liturgia no agota toda la actividad de la Iglesia, pues para que los hombres puedan llegar a la Liturgia es necesario que antes sean llamados a la fe y a la conversión: "¿Cómo invocarán a Aquel en quien no han creído? ¿O cómo creerán en El sin haber oído de Él? ¿Y cómo oirán si nadie les predica? ¿Y cómo predicarán si no son enviados?" (Rom., 10,14-15).

Por eso, a los no creyentes la Iglesia proclama el mensaje de salvación para que todos los hombres conozcan al único Dios verdadero y a su enviado Jesucristo, y se conviertan de su caminos haciendo penitencia. Y a los creyentes les debe predicar continuamente la fe y la penitencia, y debe prepararlos, además, para los Sacramentos, enseñarles a cumplir todo cuanto mandó Cristo y estimularlos a toda clase de obras de caridad, piedad y apostolado, para que se ponga de manifiesto que los fieles, sin ser de este mundo, son la luz del mundo y dan gloria al Padre delante de los hombres. (SC 9)


Entonces, las Horas Santas, lo rezos, las devociones populares, y las procesiones responden a la expresión y compromiso de todos los bautizados, siendo actividades eclesiales, o sea, sacramentales que preparan a la recepción de la gracia, pero no dan gracia (la gracia sólo se recibe en la Acción Litúrgica), estas actividades son únicamente medios por los cuales llegamos a tener un verdadero encuentro con Cristo en la Liturgia. Como se aclara, son simplemente medios para alcanzar una mejor comprensión y vivencia de la Liturgia, no son actos litúrgicos en sí, sino medios que nos preparan para tener una auténtica vivencia de la Liturgia:
…la Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza. Pues los trabajos apostólicos se ordenan a que, una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, todos se reúnan para alabar a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y coman la cena del Señor.
Por su parte, la Liturgia misma impulsa a los fieles a que, saciados "con los sacramentos pascuales", sean "concordes en la piedad"; ruega a Dios que "conserven en su vida lo que recibieron en la fe", y la renovación de la Alianza del Señor con los hombres en la Eucaristía enciende y arrastra a los fieles a la apremiante caridad de Cristo. Por tanto, de la Liturgia, sobre todo de la Eucaristía, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente y se obtiene con la máxima eficacia aquella santificación de los hombres en Cristo y aquella glorificación de Dios, a la cual las demás obras de la Iglesia tienden como a su fin. (SC 10)


La Santa Misa es la máxima expresión de la vida Cristiana, sin embargo, en los últimos lustros, las Horas Santas han tomado demasiada relevancia en las comunidades católicas, incluso, en algunas han desplazado la celebración de la Misa, las horas santas son apenas sacramentales no conceden la gracia, la Misa, la Eucaristía es en torno a quien gira la actividad de la Iglesia, nosotros vivimos por la Eucaristía, y definitivamente, consumir la Eucaristía, ser los sagrarios vivos de Cristo es mucho más importante que ser simples espectadores. Sin duda adorar es importante, pero es mucho más importante Comer del Cuerpo y beber de la Sangre del Señor porque cada vez que lo hacemos conmemoramos su Resurección Gloriosa hasta que Él vuelva.
9:19

TU ES PETRUS


Pedro, roca; Pablo, espada.
Pedro, la red en las manos;
Pablo, tajante palabra.

Pedro, llaves; Pablo, andanzas
y un trotar por los caminos
con cansancio en las pisadas.

Cristo tras los dos andaba:
a uno lo tumbó en Damasco,
y al otro lo hirió con lágrimas

Roma se vistió de gracia:
crucificada la roca,
y la espada muerta a espada.


Hoy celebramos el momento trascendental de la entrega por la Fe. El martirio de San Pedro y San Pablo, la espada y la Roca.

Hoy es la solemnidad de la entrega de los que creyendo se dan por completo a la eternidad.
De San Pedro, la roca firme e inamovible sobre la que Cristo, cabeza, funda la Iglesia, cuerpo, el mismo san Pablo afirmará más adelante la importancia de Pedro como "EL HOMBRE" simiento. Realmente Cristo ve en la humildad del pescador, la fuerza necesaria para fundamentar en ÉL la IGLESIA cuerpo.

San Pablo, converso, aborto, tumbado, caído, levantado por la mano de Jesús, para ir a las naciones y convertirlas, para anunciar el mensaje de la Salvación en Cristo.

Dos personajes disonantes en sus vidas: Pedro, el ignorante hombre de pueblo, sin formación intelectual, pero movido por impulsos divinos, abierto a la grandeza de Dios, descubridor de la Divinidad de Cristo, impulsor, fuerte, tenaz, implacable, defensor de la fe. Pablo, un intelectual grandísimo, conocedor de toda la revelación, digno discipulo de Gamaliel, creativo, hombre del imperio y de Dios.
Que distantes las figuras de estos hombres, pero que insignificantes ante lo divino.
Ambos necesarios para la Fe, la fuerza que se deja llevar y conducir por la creencia de lo divino, y lo intelectual que se deja orientar para ilustrar a otros y enseñar la fe.

Hoy celebramos entonces el modelo IDEAL de cristiano, porque un cristiano debe de ser ambas cosas, el hombre de fuerza y temple capaz de defender a costa de la vida lo que se cree, y la intelectualidad necesaria para arguír con razón lo que se ha creído por fe.

Pidamos a Cristo poseer en nuestro ser ambas cosas, la humildad abierta a lo divino que se deja guiar para defender y dar la vida, y la apertura a los conocimientos de razón para defender también con palabras lo que Dios ha depositado en nuestras vidas.

Imploremos de Dios hoy en la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, la gracia de contemplar con los ojos de la fe el misterio de la encarnación, de la salvación, de la vida divina, y pidamos a Jesús que así como ellos dieron la vida por lo que sus corazones creían, nosotros seamos capaces de donarnos por Cristo en total entrega.


Hoy es el Día del Papa, imploremos a Cristo que el que ha elegido como Cápitis nos guíe por caminos de justicia y santidad.
19:08

HOC EST ENIM CORPUS MEUM


ÉSTE ES MI CUERPO

En la última cena, Jesús, instituye la Sagrada Eucaristía, el Sacramento de su cuerpo y de su Sangre. Acontecimiento que celebramos el jueves santo en la misa que nos recuerda su institución.
Hoy, pasado el tiempo de Pascua, tiempo de luz esplendente, seguimos recordando acontecimientos y realidades que como Católicos no podemos ignorar: La Ascención de Cristo a la Gloria de Dios, El Pentecostés del Espíritu Santo, La Santísima Trinidad, y, hoy, la Gloria de Cristo presente en tiempo y espacio en la Sagrada Eucaristía.

¡Esta es la verdad plena que nos diferencia de los "simples" cristianos, nosotros creemos en Cristo presente en el MISTERIO ADMIRABLE del PAN Y EL VINO Eucaristizados! El Padre Luís Rulla, en su Antropología a la Vocación Cristiana, cita claramente como hemos sido escogidos por Dios, desde la eternidad, para ser Cristiano. De modo que, ser Católico, es un gesto de Predilección de Dios, pues nos revela de forma entrañable sus misterios, somos, sin lugar a dudas, los predilectos de Dios, porque siendo tantos en el mundo, nos ha escogido para que seamos Católicos. Así que aquí se revalida nuestra Misión-Opción de Vida, somos católicos no porque nuestro buen entendimiento nos lleve a la Casa del Padre en la Iglesia, sino porque Dios, en su infinito Amor, nos ha llamado a ser su Hijos en la Santa Madre Iglesia.

Ella, la Iglesia, como buena Madre, nos revela y nos da constantemente a Cristo en la apariencia Accidental de Pan y Vino.

Santo Tomás de Aquino manifiesta perfectamente, a mi ver, este misterio tan maravilloso en el Himno del Adorote Devote:

Te adoro con devoción,
Dios escondido, oculto verdaderamente
bajo estas apariencias.
A ti se somete mi corazón por completo,
y se rinde totalmente al contemplarte.

Al juzgar de ti se equivocan la vista,
el tacto, el gusto, pero basta con el oído
para creer con firmeza;
creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios;
nada es más verdadero que esta palabra de verdad.

En la cruz se escondía sólo la divinidad,
pero aquí también se esconde la humanidad;
creo y confieso ambas cosas, y pido
lo que pidió el ladrón arrepentido.

No veo las llagas como las vio Tomás,
pero confieso que eres mi Dios;
haz que yo crea más y más en ti,
que en ti espere, que te ame.

¡Oh memorial de la muerte del Señor!
Pan vivo que da la vida al hombre;
concédele a mi alma que de ti viva,
y que siempre saboree tu dulzura.

Señor Jesús, bondadoso pelícano,
límpiame, a mí, inmundo, con tu sangre,
de la que una sola gota puede liberar
de todos los crímenes al mundo entero.

Jesús, a quien ahora veo escondido,
te ruego que se cumpla lo que tanto ansío:
que al mirar tu rostro ya no oculto,
sea yo feliz viendo tu gloria.
Amén.


Meditar cada estrofa de este himno, es invaluable el aporte de Santo Tomás, que mensaje más preclaro de la Divinidad oculta en el misterio Augustísimo, los sentidos humanos no comprenden a totalidad que Jesús se esconda, Él que es Dios, en un sencillo pedazo de pan, un "insignificante" trozo de pan sin levadura, ¿Cómo nos ama que se Humilla para estar no sólo cerca sino EN NOSOTROS? La razón humana no alcanza a comprender, pero es por fe que Dios nos revela tan maravilloso misterio.
Como Tomás no vemos llagas, no vemos clavos, no vemos sufrir, pero por FE, por los ojos de la fe podemos apreciar la maravilla de un Dios tan Grande que es capaz de ser HUMILDE.

Este Misterio de la Eucaristía es el broche de cierre a las solemnidades postreras a la Pascua, y nuevamente es la manifestación Trinitaria de Dios, Dios que nos ha dado al Hijo, el Hijo que continúa presente entre nosotros por la Eucaristía, y el Espíritu Santo que por su acción hace posible que el pan se convierta en Cuerpo y el vino en Sangre.


Jesús, bondadoso pelícano, no dejes de darte a nosotros, somos tan débiles que sin tu pan no podemos avanzar, somos frágiles anímanos con tu sangre para avanzar en el candente sol de la incomprensión y la burla, inspira en nuestro corazón la fe para ver por ella tu presencia en la Hostia Santa. Santa María madre de la Fe, ruega a Dios para que no nos falte el alimento de la Vida Eterna.
18:35

Si comprehendis non est Deus!!




«Quid ergo dicamus, fratres, de Deo? Si enim quod vis dicere, si cepisti, non est Deus: si comprehendere potuisti, aliud pro Deo comprehendisti. Si quasi comprehendere potuisti, cogitatione tua te decepisti. Hoc ergo non est, si comprehendisti: si autem hoc est, non comprehendisti. Quid ergo vis loqui, quod comprehendere non potuisti?»

La cristiandad universal celebra en este Día, después de la llegada del Espíritu Santo, la Solemnidad de la Santísima Trinidad, misterio de Dios comunidad, misterio de Dios UNO Y TRINO, misterio de Dios que supera la capacidad intelectual humana.
Bien dijo el Santo Agustín de Hipona (o de Tagaste) si llegásemos a comprender el misterio DIOS, dejará de ser Dios. Porque la comprensión, capacidad humana, no alcanza el misterio DIVINO, así no es humano comprender a Dios.
En lo cotidiano, muchos nos hablarán de Dios, estamos hastiados o aburridos de escuchar en cada esquina el pregonar de un Dios hecho a la medida, hecho al antojo de quien lo proclama. No obstante, Dios es UNO, indivisible, y de Él nadie que no haya sido ILUMINADO por la acción de Espíritu Santo puede hablar, pues hablar de Dios es también DON gratuito del Señor.

Dios es el Padre creador de la Historia, Cristo: la palabra eterna del Padre y el Espíritu Santo el Señor y Dador de Vida, así lo ratificamos cada domingo en la oración del Credo, Dios es tres personas diferentes, UNA sola la naturaleza, DIVINA.
Ya desde el antiguo Testamento encontramos noticia de este portento maravilloso, en la Teofanía de Mambré, Abraham ve en el desierto la figura de TRES hombres que le visitan, llevándole la noticia que será padre al cabo de un año. Es el Génesis el principio de la Revelación, y es Cristo en sus palabras (Él es LA PALABRA DE DIOS) que nos desvela por completo la Unicidad de Dios.

A este respecto Sant Atanasio, Padre de la Iglesia nos dirá:
Existe pues, una Trinidad, santa y perfecta, de la cual se afirma que es DIOS en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que no tiene mezclado ningún elemento extraño o externo, que no se compone de uno que crea y de otro que es creado, sino que toda ella es creadora, es consistente por naturaleza, y es su actividad única. El Padre hace todas las cosas a través del que es su Palabra, en el Espíritu Santo. De esta manera, queda a salvo la unidad de la santa Trinidad. Así, en la Iglesia se predica un solo Dios, que LO TRASCIENDE TODO, Y LO PENETRA TODO, Y LO INVADE TODO. Lo trasciende todo, en cuanto Padre, principio y fuente; lo penetra todo, por su Palabra (Jesucristo); lo invade todo en el Espíritu Santo.

Hoy pues, en esta SOLEMNIDAD, no pidamos comprender a Dios, pidamos más bien, la Iluminación que viene de lo alto para aceptar con filial confianza la Voluntad del Eterno que nos llama y nos da ejemplo de COMUNIDAD DE AMOR.

¡Dios mío, Trinidad a quien Adoro!,
la Iglesia nos sumerge en tu misterio;
te confesamos y te bendecimos,
Señor, Dios Nuestro.

Como un río en el mar de tu grandeza,
el tiempo desemboca en hoy eterno,
lo pequeño se anega en lo infinito,
Señor Dios nuestro.


Oh Palabra de Padre, te escuchamos;
oh Padre, mira el rostro de tu Verbo;
oh Espíritu de amor, ven a nosotros;
Señor Dios nuestro.

¡Dios mío, Trinidad a quien adoro!,
haced de nuestras almas vuestro cielo,
llevadnos al hogar donde Tú habitas,
Señor Dios nuestro.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu:
Fuente de gozo pleno y verdadero,
al Creador del cielo y de la tierra,
Señor Dios nuestro.
Amén.
19:39

24 de MAYO

En 1814, el Papa Pío VII, prisionero del general Napoleón, prometió a la Virgen que el día que llegara a Roma, en libertad, lo declararía fiesta de María Auxiliadora. Inesperadamente el pontífice quedó libre, y llegó a Roma el 24 de mayo. Desde entonces quedó declarado el 24 de mayo como día de María Auxiliadora.
En 1860 la Santísima Virgen se aparece a San Juan Bosco y le dice que quiere ser honrada con el título de "Auxiliadora", y le señala el sitio para que le construya en Turín, Italia, un templo.
Empezó la obra del templo con sus tres monedas de veinte centavos cada una, pero fueron tantos y tan grande los milagros que María Auxiliadora empezó a obtener a favor de sus devotos, que en sólo cuatro años estuvo terminada la Gran Basílica. El Santo solía decir: "Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen", desde aquel Santuario comienza a extenderse por el mundo la devoción a María bajo el título de Auxiliadora de los Cristianos.
Celebremos con Alegría, con entusiasmo siempre joven, con espíritu Salesiano la festividad de María en la advocación de Auxiliadora, sin olvidar colocar en sus manos la ofrenda de los hijos que depositan la confianza en la madre que los acoge.
MARIA AUXILIO CHRISTIANORUM - ORA PRO NOBIS
18:40

HOY

La concepción de lo divino es natural en el hombre, como dirán algunos de los filosofos católicos más renombrados es una noción antropológica.
Está inscrito en "el ser" considerar que lo trascendente, lo que escapa de las fuerzas humanas, es obra de "Alguien" superior en todos los sentidos, a este "Alguien" le llamamos "DIOS".
Dios, en el sentido estricto no es sólo fuerza, es SER, así lo define Santo Tomas, IPSE ESSE SUBSISTENT, el mismo ser. De Él, todos participamos, por analogía, del ser divino.
Por analogía, porque todas las cosas son, pero unas son más que otras. Por eso, el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios es más próximo a lo divino que un árbol.
Hoy comienzo este blog, con una noción de lo que es fundamental en mi vida, no puedo desarraigar la importancia que para mí tiene el Creador, pues, no sólo por fe, sino por experiencia, he comprobado que sus manos guían mis pasos, su luz ilumina mis caminos y su amor inefable es el que dota de calor mis días.